Los Mochis, Sinaloa.— Con la llegada de un nuevo año, los propósitos de Año Nuevo se convierten en una tradición común; sin embargo, especialistas en psicología advierten que establecer metas poco realistas o excesivas puede generar frustración, culpa y desmotivación cuando no se logran cumplir.
La psicóloga clínica María Fernanda López explicó que muchas personas inician el año con altas expectativas, lo que puede provocar ansiedad al no ver resultados inmediatos. Señaló que no cumplir un propósito no debe interpretarse como un fracaso personal, sino como parte de un proceso de aprendizaje.
“La mayoría de los propósitos fallan porque se plantean de manera muy general o inalcanzable. Esto termina afectando la autoestima, ya que la persona siente que no es capaz de sostener cambios”, indicó la especialista.
Ante ello la especialista recomendó optar por metas concretas, flexibles y medibles, como mejorar hábitos de descanso, cuidar la salud mental, fortalecer relaciones personales o aprender a manejar el estrés, en lugar de objetivos extremos relacionados con el cuerpo o el éxito económico inmediato.
Asimismo, sugirió dividir los propósitos en pequeños pasos y evaluar avances de forma periódica, recordando que el bienestar emocional debe ser una prioridad durante todo el año y no solo en enero.
Finalmente, la psicóloga subrayó que el cambio personal no depende de una fecha en el calendario, sino de la constancia y la autocompasión. “Si un propósito no se cumple, siempre es válido replantearlo o comenzar de nuevo”, concluyó.



