Después de un cierre de febrero marcado por temperaturas extremas y días que incluso llevaron al estado a encabezar los registros más altos del país, marzo arranca con un ligero cambio en el panorama climático: la posibilidad de lloviznas.
Febrero de 2026 confirmó su fama de impredecible en Sinaloa. El mes arrancó con temperaturas inusualmente altas que llevaron al termómetro hasta los primeros 40 ºC apenas en la primera semana. Después llegaron lluvias ligeras, breves pero sorpresivas para esta época del año.
Más adelante se sumó el viento, con rachas que alcanzaron hasta 60 kilómetros por hora, y para la tercera semana el frío tomó protagonismo, dejando madrugadas de bajas temperaturas en algunas zonas del estado.
Pero como buen “febrero loco”, el cierre volvió a dar un giro: el viento regresó y el calor retomó fuerza, marcando un final del mes con contrastes que llevaron al clima sinaloense de un extremo a otro en cuestión de días.
Los sinaloenses saben bien que febrero no suele ser un mes lluvioso, y este 2026 no fue la excepción. Durante el periodo se acumuló apenas 1.3 milímetros de precipitación, una cifra modesta que, aunque aportó algo de humedad, quedó muy por debajo de lo registrado en el mismo mes pero de 2025, cuando el acumulado alcanzó los 34.3 milímetros.
Fuente: Linea directa



