Antes de su debut en la Copa Asiática, las seleccionadas de Irán se mostraron desafiantes al quedarse inmóviles y en silencio al escucharse su himno nacional.
La selección femenil de futbol de Irán, liderada por su capitana, Zahra Ghanbari, permaneció en silencio mientras sonaba su himno nacional el lunes por la noche en Australia, muy lejos de la guerra que comenzó el fin de semana con un gran ataque de Israel y Estados Unidos.
El gesto de quedarse calladas e inmóviles cuando sonaba el himno de su país se interpretó como un valiente desafío para distanciarse de un gobierno que recientemente había reprimido violentamente a sus ciudadanos.
Una competición que transcurre, mientras se expande el conflicto en Oriente Medio tras el ataque conjunto de Israel y Estados Unidos contra Irán el sábado, un tema sobre el que la entrenadora evitó pronunciarse.
En la habitual rueda de prensa previa al partido, la seleccionadora iraní, Marziyeh Jafari, evitó responder la pregunta de un periodista sobre cómo maneja el equipo persa la situación en su país, específicamente después de la muerte del ayatolá Alí Jameneí, que llevaba 37 años como líder supremo, durante la ofensiva de EE. UU. e Israel.
“Creo que no deberíamos hablar de estos temas en este momento, nuestro equipo ha llegado aquí para disputar este torneo, lo cual es muy importante para las mujeres“, dijo la seleccionadora, que estuvo acompañada por una jugadora y una representante del cuerpo técnico que tampoco agregaron comentarios al respecto.
La clasificación de la selección persa a la Copa Femenina de Asia, la primera desde 2002, ha sido celebrada por activistas que defienden la igualdad de género, especialmente por la opresión que impone el régimen iraní a las mujeres, como el uso obligatorio del velo en espacios públicos.
Esta imposición fue uno de los detonantes de las protestas registradas este año en Irán, que se saldaron con 3 mil 117 muertes reconocidas por el régimen islámico, aunque organizaciones de derechos humanos triplican ese balance.
Los ataques israelíes y estadounidenses dejan hasta ahora unos 555 muertos en Irán, según la Media Luna Roja, mientras que la ofensiva en venganza emprendida por Teherán deja daños en países como Catar, Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Kuwait.
Asimismo, Israel bombardeó Líbano tras un ataque de Hizbulá al norte de Israel.
Fuente: Latinus.



