Los Mochis, Sin.- Desafortunadamente, la visión de Quentin Tarantino sobre Kill Bill no llegará a los cines en Los Mochis: un dilema cinematográfico de casi cinco horas, donde junta las dos partes de Kill Bill (volumen 1 y 2), con material extra y sin censura.
Baños de sangre únicos, ánime, gore, Uma Thurman en su prime y el irrepetible David Carradine.
La primera entrega de Kill Bill no tiene parangón: es universalmente conocido el hecho de que Tarantino no estudió cine, fue un autodidacta que creció viendo cine, especialmente combates de kung fu y karate, inspiraciones que sirvieron posteriormente para dar luz a Beatrix Kiddo, Bill, O-Ren, Elle Driver y compañía.
Y es que Kill Bill es una historia de venganza, como las de antes: una protagonista que fue dada por muerta, el regreso desde los infiernos, las historias de origen y las motivaciones de cada uno de los antagónicos.
En la primera entrega de esta épica, jamás conocemos al enemigo final, lo intuimos, nos genera una alta expectativa, y la protagonista únicamente se enfrenta a dos de los villanos que tenía en su lista.
Por eso, cuando llegas a la segunda parte, conocemos a Bill, a su hermano, y a Elle Driver, quién idolatra y desprecia a Beatrix Kiddo a partes iguales, con un giro de trama que no esperas.
En fin, es una tristeza que las cadenas cinematográficas del norte de Sinaloa no hayan apostado a proyectar la versión expandida de Tarantino sobre Kill Bill, salud a quienes tenga la oportunidad, y rezaremos por su llegada a las plataformas digitales, o su filtración en Torrent.
En Ahome.
El Alcalde de Ahome, Antonio Menéndez de Llano, dio luz verde al resarcimiento integral del daño a la policía Dignora Valdez, un hecho histórico y reconocido por la propia elemento de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana del Municipio de Ahome.
En Los Mochis.
Opinión impopular: que feliz me hacen los nuevos semáforos en distintos cruces de Los Mochis, un total diez para Antonio Menéndez: y es que como un usuario de la vía pública en modalidades ajenas al coche propio, es decir, patín eléctrico, transporte público, transporte de plataformas digitales, me da mucho el gusto el avanzar más tranquilo por las calles, y es que si tan sólo los automovilistas tuvieran algo de conciencia hacia el peatón, no serían necesarios tantos semáforos. PERO NO LA TIENEN. Entonces, por mi que pongan semáforos cada cuadra, hasta se den cuenta que el coche no tiene prioridad, sino el transporte público y el peatón.
En el 8M.
Hasta que se haga justicia, ni un paso atrás.



