Hoy en día, la sensibilización en los centros educativos es un pilar fundamental para lograr la inclusión real de infantes que presentan una discapacidad o están en situación de vulnerabilidad; no se trata solo de integrar a las niñas y los niños en el aula, sino de construir entornos donde puedan aprender, participar y desarrollarse plenamente, destacó Ariadna Angulo García.
La coordinadora de la Estancia Infantil de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) argumentó que estas acciones ayudan a reducir prejuicios y estigmas. “La falta de información genera ideas erróneas; por ello, sensibilizar a docentes, infantes y familias ayuda a comprender que la neurodiversidad es una forma distinta de procesar el mundo y no una deficiencia. Esto nos permite fomentar la empatía y el respeto”, puntualizó.
La universitaria comentó que son varios los puntos importantes que se logran con la sensibilización, tales como la reducción de estigmas, el fomento al respeto, la mejora de las prácticas docentes y el favorecimiento del desarrollo integral del infante, beneficiando así a toda la comunidad educativa.
“La sensibilización es el primer paso para pasar de una educación integradora a una educación verdaderamente inclusiva. Sin comprensión no hay inclusión real. Al generar conciencia, se crean espacios donde cada niño, independientemente de sus características, tiene la oportunidad de aprender, convivir y ser valorado”, reconoció.
Asimismo, Angulo García señaló que en la Estancia Infantil de la UAS se han implementado este tipo de acciones desde hace varios años con resultados satisfactorios, especialmente en la formación y el desempeño de los pequeños, a quienes se les brindan las herramientas necesarias para que su trayectoria escolar sea exitosa.



