Los 700 millones de pesos que el Gobierno de Sinaloa prevé destinar a obra pública corresponden a la última parte de un crédito autorizado previamente por el Congreso del Estado y no a un nuevo endeudamiento, aclaró la gobernadora Graciela Domínguez Nava.
La mandataria estatal, explicó este viernes 16 de octubre que los recursos forman parte del financiamiento aprobado por el Poder Legislativo, el cual se ha ido ejerciendo por etapas mediante procesos de licitación.
Precisó que los 700 millones de pesos representan la cantidad que aún quedaba pendiente de aplicar, por lo que descartó que se trate de la contratación de un nuevo crédito.
“Hay que dejar claro que no es nuevo crédito, el crédito ya lo autorizó el Congreso del Estado y se ha ido licitando por partes; es la última parte que faltaba, son 700 millones”, declaró.
Sin embargo, la gobernadora señaló que todavía no se han definido las obras públicas en las que se utilizará este monto, debido a que su administración se encuentra revisando las necesidades de infraestructura que existen en Sinaloa.
Indicó que una vez analizadas las prioridades del estado, se determinará hacia qué proyectos se orientarán los recursos pendientes de ejercer.
“Vamos a estar revisando cuáles son, dentro de tantas necesidades que hay, pues en qué lo podemos orientar”, expresó.
De esta manera, el Gobierno estatal mantiene pendiente la definición de las obras que recibirán los 700 millones de pesos, aunque la mandataria reiteró que el recurso corresponde a un crédito previamente autorizado por el Congreso local.


