Andrea Kimi Antonelli necesitó apenas dos temporadas en la Fórmula 1 para convertirse en su campeón más joven. El italiano de la escudería Mercedes aseguró el título este domingo al terminar tercero en el Gran Premio de la Ciudad de México. Con 20 años, dos meses y siete días de vida, el primer día de noviembre devolvió a su país una corona de pilotos que no conseguía desde Alberto Ascari en 1953.
Con su emotiva consagración, superó por más de tres años el récord de Sebastian Vettel, quien obtuvo su primer campeonato en 2010 con 23 años y 134 días. Antonelli llegó al título con nueve victorias y cuatro carreras todavía por disputarse, después de imponerse en escenarios como Mónaco, Spa-Francorchamps, Monza y el nuevo Madring de Madrid.
Su ascenso venía anunciado desde las categorías inferiores: en 2022 ganó los campeonatos de Fórmula 4 de Alemania e Italia, y un año después las Fórmulas Regionales de Europa y Oriente Medio. En 2024 saltó de la Fórmula 3 para competir directamente en Fórmula 2, donde terminó sexto antes de dar el brinco definitivo a la máxima categoría.
La apuesta de Mercedes que terminó en un campeonato
En este recorrido, la confianza de Toto Wolff, jefe de Mercedes, resultó decisiva incluso cuando las cosas comenzaron mal. El 30 de agosto de 2024, cinco días después de cumplir 18 años, Antonelli participó en sus primeros entrenamientos libres de F1 en Monza. Apenas completó cuatro vueltas antes de perder el control y estrellarse contra las protecciones, un accidente que despertó dudas sobre su preparación.
Wolff mantuvo su respaldo y el joven recibió el asiento que Lewis Hamilton dejó para marcharse a Ferrari. También comenzó a trabajar con Peter Bonnington, conocido como ‘Bono’, el ingeniero de pista que acompañó al británico en los seis campeonatos que conquistó con la escudería.
Su primera temporada en 2025 dió señales de talento, aunque sin victorias: terminó cuarto en su debut en Australia y consiguió tres podios, en Canadá, Sao Paulo y Las Vegas. Cerró séptimo en el campeonato con 150 puntos, antes de dar el salto que este año lo llevó a dominar la competencia.
La reivindicación más simbólica llegó precisamente en Monza (Italia). En el circuito donde había accidentado su Mercedes dos años antes, Antonelli ganó desde el fondo de la parrilla y protagonizó la segunda mayor remontada de la historia. Aquella exhibición ante su afición anticipó el desenlace de una temporada que lo convirtió en el tercer italiano campeón mundial, después de Giuseppe Farina y Alberto Ascari.
Con información de López-Dóriga Digital y EFE



