El gobierno municipal de ANTONIO MENÉNDEZ DE LLANO BERMÚDEZ en Ahome no empezó en blanco, sino sobre los escombros de una crisis política: llegó a la Presidencia Municipal tras el desafuero de Gerardo Vargas Landeros por presuntas irregularidades en el arrendamiento de patrullas, en un proceso donde el Congreso nombró a Menéndez como alcalde sustituto para concluir el periodo hasta 2027. Ese origen marca su gestión: más que un proyecto que arranca desde cero, es una administración obligada a demostrar que puede ser distinta de la anterior… sin romper del todo con ella.
Legitimidad jurídica, legitimidad política
En sus primeros meses, una parte de la discusión no estuvo en las calles de Ahome, sino en los tribunales. La controversia constitucional promovida por Vargas Landeros fue resuelta por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que validó el nombramiento de MENÉNDEZ y reconoció que él es, en términos legales, el presidente municipal en funciones.
Ese fallo le dio oxígeno político: cerró la puerta a la narrativa del “alcalde ilegítimo” y permitió que el Ayuntamiento operara con mayor certidumbre administrativa.
Pero la legitimidad jurídica no siempre se traduce en legitimidad social. Menéndez llega con una trayectoria larga en la izquierda local —militancia en Morena desde 2013, regidor, luego diputado local por el Partido Verde— lo que lo coloca como parte del mismo ecosistema político que gobernaba Ahome antes del rompimiento. Su reto ha sido mostrarse como una cara nueva sin dejar de ser un engrane importante de la 4T en el municipio.
Un gobierno entre socavones y drenajes
Si hay un símbolo del Ahome que recibe Menéndez, es el de los socavones. Hoy la obra de reparación en el bulevar Centenario avanza alrededor de 55 %, con reposición de más de 760 metros de tubería, promesa de durabilidad de hasta 200 años y trabajos paralelos de semaforización, según ha explicado el propio alcalde. No es menor: atender el colapso de infraestructura básica era una urgencia ciudadana, y el gobierno municipal, junto con el estatal, ha colocado el drenaje y la reparación de socavones como prioridad para 2025.
Al mismo tiempo, ANTONIO MENÉNDEZ presume una visión de desarrollo que mira hacia Topolobampo, donde celebra la designación de la sindicatura como Polo de Desarrollo Nacional y anticipa un 2026 “positivo” en bienestar, apoyado en presupuestos etiquetados y gestión de recursos federales y estatales. Es una apuesta clara: infraestructura y obras públicas como columna vertebral del relato de gobierno.
El relato humanista
En su Primer Informe de Gobierno, ANTONIO MENÉNDEZ se presentó como un alcalde humanista, comprometido con un Ahome “más justo, ético y cercano a la gente”. El documento oficial y la narrativa del acto giran en torno a cuatro ejes: inclusión, desarrollo, infraestructura y buen gobierno y se enfatizan historias de beneficiarios, programas sociales y acompañamiento a sectores vulnerables.
En una administración que surge de una crisis de confianza, no basta con decir “trabajamos al 100 %”; hay que demostrarlo con información verificable y eso es lo que ha tratado de hacer el gobierno municipal que encabeza MENÉNDEZ DEL LLANO.
Seguridad: entre la normalización y la preocupación
En septiembre, al ser cuestionado sobre operativos de fuerzas federales en Los Mochis, el alcalde afirmó que se trata de acciones que “se hacen en todos los municipios” y aseguró “no ver nada alarmante”, llamando a la población a mantenerse tranquila. El mensaje busca evitar el pánico, pero corre el riesgo de normalizar una presencia armada que para muchos habitantes sí es motivo de inquietud.
En un estado como Sinaloa, la percepción de seguridad es tan importante como las cifras oficiales. Un discurso que minimiza o parece desentendido de lo que la ciudadanía ve en las calles puede convertirse en un flanco débil, sobre todo si no se acompaña de información puntual sobre delitos, detenciones y coordinación interinstitucional.
Aciertos, pendientes y el reloj hacia 2027
En el lado positivo, el gobierno de “TOÑO” ha contribuido a estabilizar el Ayuntamiento tras una tormenta política; cuenta con el aval de la SCJN, ha tejido una relación funcional con el gobernador Rubén Rocha Moya para definir obras prioritarias y ha puesto sobre la mesa proyectos concretos en drenaje, socavones e infraestructura urbana.
Su llamado a la participación en procesos inéditos como la elección de integrantes del Poder Judicial federal también abona a una imagen de alcalde que invita a la ciudadanía a involucrarse en la vida pública.
A medio año de haber asumido y con un primer informe ya entregado, el saldo es el de un alcalde que ha logrado ordenar la casa en términos legales y administrativos, pero que todavía no convence del todo en el terreno de los resultados medibles. La narrativa humanista suena bien; ahora tendrá que resistir la prueba que verdaderamente importa: la del drenaje que ya no colapsa, la calle que deja de inundarse y el ciudadano que siente sin necesidad de discursos que su vida diaria en el municipio es un poco mejor que ayer, porque #AHOME, ES LA CASA DE TODOS.



