Cuba tendrá prolongados apagones en todo el país este lunes 16 de febrero, cortes que llegarán a dejar simultáneamente sin corriente a más de un 55 por ciento de la isla en el momento de mayor demanda energética, según datos de la estatal Unión Eléctrica (UNE) elaborados por EFE.
Cuba atraviesa una profunda crisis energética desde mediados de 2024, pero el asedio petrolero impuesto por el Gobierno de EE.UU. desde enero está llevando a cifras récord los apagones, paralizando por completo la economía y disparando el malestar social.
El 31 de enero se registró el máximo histórico desde que Cuba empezó en 2022 a difundir regularmente estadísticas energéticas, con un apagón que llegó a dejar sin corriente de forma simultanea a un 63 por ciento del país.
El Gobierno ha puesto en marcha un durísimo paquete de medidas de emergencia para tratar de subsistir sin petróleo del exterior, cuando la isla apenas produce un tercio de sus necesidades energéticas.
La UNE, adscrita al Ministerio cubano de Energía y Minas, prevé para el horario de mayor demanda de esta jornada, en la tarde-noche, una capacidad de generación de mil 457 megavatios (MW) y una demanda máxima de 3 mil 180 MW.
El déficit -la diferencia entre oferta y demanda- será de mil 723 MW y la afectación estimada -lo que se desconectará realmente para evitar apagones desordenados- alcanzará los mil 753 MW.
Actualmente, ocho de las 16 unidades de producción termoeléctrica operativas están fuera de servicio por averías o mantenimientos, algo que no está ligado al bloqueo petrolero de EE.UU. Esta fuente de energía supone de media en torno al 40 por ciento del mix energético en Cuba.
De otro 40 por ciento del mix era responsable la llamada generación distribuida (motores), que el Gobierno ha indicado que lleva cuatro semanas completamente parada por el bloqueo petrolero estadounidense.
La incipiente producción solar del país, gracias al plan con apoyo de Beijing para abrir cerca de un centenar de parques con un total de 2 mil MW de potencia instalada, marcó la semana pasada un récord de generación. No obstante el sistema apenas cuenta con baterías para almacenar energía.
Expertos independientes indican que la crisis energética en Cuba responde a una infrafinanciación crónica de este sector, completamente en manos del Estado desde el triunfo de la revolución en 1959.
Varios cálculos independientes estiman que serían precisos entre 8 mil y 10 mil millones de dólares para sanear el sistema eléctrico. Por su parte, el Gobierno cubano señala al impacto de las sanciones estadounidenses a esta industria y acusa a Washington de “asfixia energética”.
Los prolongados apagones diarios lastran la economía, que se ha contraído más de 15 por ciento desde 2020, según cifras oficiales. Además, han sido el detonante de las principales protestas de los últimos años.
Con información de EFE



