Aunque las temperaturas ambientales no alcanzan niveles extremos, la radiación solar e infrarroja registrada este martes presenta valores inusualmente altos para la temporada invernal, de acuerdo con imágenes satelitales de infrarrojo, similares a las que comúnmente se observan en los meses de junio.
La intensidad del sol se ha hecho evidente entre la población, que reporta una sensación de quemadura en la piel pese a que el termómetro marca cifras moderadas. Especialistas explican que este fenómeno puede estar relacionado con cielos despejados y una menor presencia de nubosidad, lo que incrementa la exposición directa a la radiación solar.
Aunque no se trata de una ola de calor, las condiciones actuales elevan el riesgo de afectaciones a la salud, como irritación en la piel, deshidratación o golpes de calor leves, especialmente en personas que realizan actividades al aire libre durante las horas de mayor radiación.Autoridades y expertos recomiendan evitar la exposición prolongada al sol, utilizar protector solar, ropa de manga larga, gorras o sombreros, así como mantenerse bien hidratados, aun cuando el clima no se perciba como caluroso.
El fenómeno recuerda que, incluso en invierno, la radiación solar puede alcanzar niveles elevados, por lo que es importante no bajar la guardia y mantener medidas preventivas para proteger la salud.



