La revisión del acuerdo de libre comercio entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC) prevista para este 2026 aumentará la incertidumbre para algunas economías latinoamericanas, según el informe anual de la inteligencia estadounidense.
El próximo 1 de julio comenzará la revisión conjunta entre los tres países para decidir si extienden el acuerdo, vigente desde 2020, un proceso incierto debido a la guerra comercial iniciada por el mandatario estadounidnese Donald Trump.
“La revisión del T-MEC, programada para 2026, casi con certeza aumentará la incertidumbre entre las economías latinoamericanas, particularmente aquellas que dependen de México como destino de exportación de bienes intermedios destinados a la manufactura y a su posterior reexportación a Estados Unidos”, apunta el Informe Anual de Evaluación de Amenazas 2026 (ODNI).
El documento señala que algunas economías ya se están viendo afectadas por los nuevos aranceles que México ha impuesto a las exportaciones de países con los que no tiene acuerdos comerciales, especialmente de Asia, con el objetivo de fortalecer el bloque norteamericano.
El informe anticipa que un T-MEC revisado tendría requisitos más estrictos y que el Gobierno mexicano ya comenzó el pasado diciembre a adoptar medidas para “proteger las cadenas de suministro norteamericanas frente a las mercancías extranjeras”.
El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, y el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, iniciaron el miércoles en Washington las negociaciones presenciales para preparar la revisión del tratado, que tiene previsto iniciar conjuntamente con Canadá el próximo 1 de julio.
El futuro del acuerdo es incierto, ya que Trump ha impuesto aranceles a sus dos vecinos, a los que acusa de facilitar el tráfico de fentanilo a Estados Unidos, y ha sugerido la posibilidad de dejar expirar el T-MEC y buscar acuerdos bilaterales separados con México y Canadá.
El T-MEC, que engloba el 30 por ciento de la economía mundial, fue negociado durante el primer mandato de Trump y entró en vigor en 2020 en sustitución del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), al que el republicano consideraba perjudicial para Estados Unidos.
Los tres países deben decidir este año si extienden el tratado tal y como está por otros 16 años, hasta 2042, una opción considerada poco probable, o si inician un complejo proceso de revisión, para el que tendrían de plazo hasta 2036; si no lograran un acuerdo, el pacto expiraría.
Con información de EFE



