Gracias a la suma de esfuerzos de distintas autoridades, la participación de la sociedad civil, el médico veterinario Dr. Murrieta y prestadores de servicios turísticos, se realizó todo lo posible para salvaguardar la vida de un lobo marino que presentaba una herida de gravedad.
Durante la jornada de hoy y como parte de la continuidad de las labores, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) logró neutralizar al ejemplar, lo que permitió que el Dr. Murrieta pudiera sedarlo y brindarle atención médica especializada. Sin embargo, pese a los esfuerzos realizados, el lobo marino perdió la vida durante su traslado para recibir recuperación y tratamiento.
Por respeto a la delicadeza de la herida y a la situación, las autoridades informaron que no se compartirán imágenes del ejemplar. Desde el ámbito humano y ambiental, se lamenta profundamente esta pérdida y se agradece a todas las personas e instituciones que se involucraron con el objetivo de procurar su bienestar.
Este lamentable suceso deja una reflexión importante para la sociedad: la herida que sufrió el lobo marino fue provocada por contaminantes que los propios seres humanos dejamos en playas y mares. El cuidado del medio ambiente es una responsabilidad compartida, y la protección de la vida marina depende de las acciones cotidianas de todas y todos.



