Después de años de sacrificio, migraciones y resistencia familiar, Christian Mbilli alcanzó este martes uno de los hitos más importantes en la historia del boxeo: fue elevado oficialmente a campeón mundial supermediano del Consejo Mundial de Boxeo (WBC).
La decisión, anunciada durante el tradicional “Martes de café” del WBC, quita la etiqueta de campeón interino que Mbilli ostentaba desde mediados de 2025 y lo coloca como titular absoluto de una de las divisiones más competitivas del pugilismo actual.
Para el peleador nacido en Yaoundé, Camerún, este título no es sólo un logro deportivo, sino la culminación de un camino forjado contra expectativas, sacrificios y objeciones personales.
Mbilli, que llegó a Europa primero a Francia y luego se estableció en Canadá en busca de mejores condiciones de vida y oportunidades, comenzó en el boxeo a los 15 años, a pesar de que su madre se oponía a que ingresara al deporte. Sin embargo, su determinación lo llevó a construir una carrera ascendente que lo ha situado en lo más alto del pugilismo mundial.
Antes de dedicarse al boxeo de lleno, Mbilli practicó fútbol, un deporte que inicialmente atraía más a su familia y entorno. Sin embargo, con el tiempo, su pasión por el cuadrilátero se impuso. A lo largo de su trayectoria, acumula un récord invicto con 29 victorias, 24 por nocaut, y sólo un empate.
Su coronación llega tras un periodo inédito en la división de los supermedianos (168 libras). En 2025, Terence Crawford sorprendió al mundo al derrotar a Saúl Álvarez para unificar los cuatro cinturones principales del peso supermediano, pero la vacante de ese título en el WBC se dio a finales de año por razones extradeportivas tras la retirada y remoción del estadounidense del cinturón.
Inicialmente, el WBC había ordenado que Mbilli enfrentara al británico Hamzah Sheeraz por el título mundial vacante, pero ante la negativa de Sheeraz a aceptar la pelea, la junta de gobierno decidió elevar a Mbilli directamente a campeón mundial.
Con este logro, Mbilli se suma a la élite de la división que incluye nombres de alto perfil como Saúl “Canelo” Álvarez, Jaime Munguía y otros destacados peleadores que hacen del peso supermediano una de las categorías más atractivas para el público y los medios.
Aunque su coronación no llegó dentro de un combate de campeonato tradicional, el propio Mbilli ha manifestado su intención de defender el cinturón en un ring y consolidar su reinado con victorias contundentes, borrando cualquier duda sobre su legitimidad como campeón.
Hoy, tras décadas de esfuerzo, escribe una de las páginas más inspiradoras del deporte: un hombre que venció obstáculos personales, cambios de continente y la negativa familiar para alcanzar la gloria mundial.
Fuente: El Heraldo.



