Si alguien nos pidiera hacer una lista con las cosas que suponen un impacto en el medioambiente seguramente pasaríamos por alto los correos electrónicos, sin embargo, sí que figuran en ella.
El gasto energético que hay desde el momento en que se redactan hasta que se archivan en las centrales de bases de datos hace que un correo electrónico pueda equivaler a 0.3g de emisiones de CO2 aproximadamente, según el experto en huella de carbono Mike Berners-Lee. Esta cantidad es sólo la estimación más baja, pues dependiendo de la extensión del mensaje puede equivaler a 4g o hasta 50g de CO2.
Casi 2.4 millones de correos electrónicos son enviados cada segundo; 74 billones por año, y suponiendo que todos emiten la estimación más baja, el total de CO2 generado en todo el mundo por los correos electrónicos sería de 22 millones de toneladas métricas de CO2 por año. Esto es equivalente a la cantidad de gases de efecto invernadero producidos por casi 5 millones de automóviles.
Si todos emiten la estimación más alta, 50g de CO2 por mensaje, cada año se generarán aproximadamente 4 mil millones de toneladas métricas de CO2 mediante correos electrónicos enviados a todo el mundo. Esto es equivalente al CO2 emitido anualmente por 890 millones de autos.
Al igual que con muchos otros aspectos, no podemos dejar de mandar correos electrónicos. Pero mantener nuestras bandejas de entrada libres de spam, de viejos correos electrónicos, cancelar las suscripciones a esos sitios de internet que nos bombardean con decenas de correos semanales, o vaciar siempre que podamos la papelera de reciclaje son pequeñísimas acciones que ayudan al medio ambiente.





Comentarios sobre esto post