El presidente municipal detalló la atención a 400 calles en colonias y ejidos, así como la reparación de drenajes colapsados tras el surgimiento de socavones.
En rueda de prensa, el alcalde Antonio Menéndez de Llano presentó un informe de gestión pública en el que detalló los avances y estrategias del Gobierno Municipal para atender el deterioro vial en zonas urbanas y rurales, además de la reparación integral de la infraestructura de drenaje sanitario.
En el rubro de mantenimiento vial, el presidente municipal confirmó la adquisición de maquinaria nueva financiada con recursos del programa Bienestar —cuyas reglas de operación exigen la compra de unidades de paquete— para responder a las demandas ciudadanas en colonias, ejidos y sindicaturas. La meta de la administración es intervenir cerca de 400 vialidades que requieren trabajos urgentes de raspado y embalastrado.
Menéndez de Llano explicó que las lluvias recientes generaron exceso de humedad en el balastre, lo que ralentizó el ritmo de avance. Para acelerar las labores, la operativa se dividirá en dos cuadrillas que trabajarán simultáneamente desde dos bancos de materiales distintos. Asimismo, se concretará un convenio en la sindicatura de El Carrizo para agilizar el traslado de insumos. En el plan de despliegue, la nueva maquinaria operará en La Arrocera al concluir las labores en la colonia 20 de Noviembre, teniendo como siguiente destino el Ejido Mochis.
Respecto a la infraestructura hidráulica, el alcalde brindó los pormenores sobre la atención a dos socavones significativos, en uno de los cuales se vio involucrado un autobús de transporte urbano, hecho que no dejó personas lesionadas.
Las obras implicarán la sustitución de 370 metros lineales de drenaje sanitario en dos frentes, incluyendo el área de Tabachines 2. Los trabajos se ejecutan a tres metros de profundidad bajo el concreto hidráulico existente e incluyen la colocación de tubería de 42 pulgadas, bases y sub-bases. La autoridad municipal destacó que también se reemplazarán las tomas de agua y acometidas dañadas que se detecten durante la excavación para evitar aperturas futuras en el pavimento. La inversión estimada para la reparación total asciende a 8 millones de pesos.



