Sin aclarar las presuntas inconformidades que habrían provocado la salida de Yeraldine Bonilla Valverde del gabinete estatal, la gobernadora interina de Sinaloa, Graciela Domínguez Nava, respondió que cada funcionario tiene su propia versión sobre lo ocurrido durante su paso por la administración.
La declaración se produjo luego de que Bonilla señalara que hubo situaciones que no fueron del agrado del Gobierno estatal y que influyeron en su separación de la Secretaría General de Gobierno.
Al ser cuestionada sobre cuáles fueron esas diferencias, Domínguez Nava, evitó entrar en detalles y se deslindó de las versiones expresadas por la exfuncionaria.
“De los dichos, cada quien se hace responsable. En ese caso, lo único que puedo decir es que trabajamos como trabajamos con todos los funcionarios y cada quien platica su historia. Hasta ahí el tema”, expresó.
La mandataria tampoco confirmó ni descartó que existieran desacuerdos internos con Bonilla Valverde, quien dejó el cargo el pasado 4 de noviembre.
El relevo ocurrió después de que Yeraldine Bonilla encabezara la Secretaría General de Gobierno y asumiera temporalmente la titularidad del Poder Ejecutivo estatal, tras la licencia solicitada por Rubén Rocha Moya.
Hasta el momento, Domínguez Nava no ha ofrecido una explicación puntual sobre las circunstancias que motivaron la salida de la exsecretaria, mientras las declaraciones de ambas funcionarias mantienen abiertas las interrogantes sobre el cambio dentro del gabinete.



