Entre los narcóticos destruidos destacan más de 3.3 toneladas de cocaína y cerca de 380 kilos de metanfetamina; las autoridades afirman que se evitó la distribución de más de 7.4 millones de dosis.
La Fiscalía General de la República (FGR) llevó a cabo la destrucción de más de 3.7 toneladas de narcóticos en el estado de Colima, una acción que, de acuerdo con estimaciones oficiales, representó un impacto económico superior a los 648 millones de pesos para los grupos del crimen organizado.
Durante la jornada de incineración, las autoridades destruyeron 3 toneladas 339 kilos de clorhidrato de cocaína, 379 kilos de clorhidrato de metanfetamina y 27.4 kilos de marihuana. Asimismo, se dio disposición final a pequeñas cantidades de Tetrahidrocannabinol (THC) y unidades del psicotrópico amitriptilina.
Según los cálculos de la dependencia federal, el retiro de estos cargamentos del mercado ilegal evitó la eventual distribución de aproximadamente 6 millones 679 mil dosis de cocaína, 758 mil dosis de metanfetamina y 54 mil de marihuana.


