Ciudad de México a 14 de julio de 2026.- A partir del próximo viernes y hasta el miércoles 22 de julio el Gobierno de México instalará mesas de diálogo para atender las preocupaciones que se han expresado respecto a la Planta que está desarrollando la empresa Gas y Petroquímica de Occidente (GPO) en la Bahía de Ohuira.
Para el desarrollo de estas mesas, el Gobierno de México ha integrado un grupo multidisciplinario conformado por los servidores públicos involucrados en cada uno de los temas, así como académicos e investigadores.
El objetivo es claro: escuchar las diversas demandas que tienen los distintos sectores y revisarlas de manera seria y razonada.
Para el Gobierno de México es fundamental que la población en general conozca las medidas ambientales que se condicionaron para el desarrollo y funcionamiento de la planta—particularmente para el cuidado de la Bahía—, así como las medidas de seguridad para prevenir riesgos a la población.
Las mesas abordarán cinco temas (de manera enunciativa y no limitativa):
- Comunidades indígenas y vigilancia ambiental
- Desarrollo de proyectos productivos para la región
- Evaluación de beneficios para la producción agrícola de Sinaloa
- Situación actual y condiciones ambientales de la Bahía de Ohuira
- Autorizaciones y obligaciones ambientales
Se trata de un ejercicio incluyente en que participan todas las partes. El gobierno estará siempre abierto al diálogo y plenamente dedicado a construir el bienestar general.
Un gobierno democrático jamás se atiene a posiciones irreductibles. La tarea del gobierno es construir soluciones y no profundizar los conflictos. La tarea de este gobierno es construir el bienestar general buscando siempre el mayor beneficio y seguridad para todas las partes.
El punto central es atender la soberanía alimentaria, desarrollo económico y por supuesto la máxima protección al medio ambiente y la seguridad de las comunidades.
Debe quedar claro que la seguridad alimentaria y la protección del medio ambiente no son objetivos opuestos; ambas son responsabilidades públicas que deben avanzar de manera conjunta mediante decisiones técnicas, transparencia, regulación y supervisión permanente.
En el caso de Topolobampo, la autorización ambiental no constituye un permiso incondicional. Su cumplimiento está sujeto a obligaciones específicas establecidas por la autoridad, entre ellas programas de monitoreo ambiental, restauración ecológica, protección de especies, prevención de accidentes, atención de contingencias y supervisión permanente; contenidas en Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, la Ley General de Protección Civil y en cinco Normas Oficiales especificas a este tipo de industria.
Estas medidas deben cumplirse durante la construcción y operación del proyecto y serán verificadas por las autoridades competentes.

Prevenir, proteger y supervisar: es la forma de construir seguridad para las comunidades; es la visión del Gobierno de México.
Eso será pues, materia de las mesas de diálogo. Las mesas se desarrollarán en esta Universidad y al final de cada mesa habrá una declaración pública en la que se darán a conocer los acuerdos (consensos), las diferencias (disensos) y los datos a profundizar con mas investigación e información.



