OpenAI aseguró que uno de sus modelos internos de inteligencia artificial encontró una solución al problema de Navier-Stokes, uno de los llamados Problemas del Milenio, considerados entre los desafíos más importantes de las matemáticas modernas.
La compañía publicó un documento sobre el problema de existencia y suavidad de Navier-Stokes, además de una formalización de la prueba en Lean, un lenguaje utilizado para verificar demostraciones matemáticas mediante computadora.
Según OpenAI, el resultado muestra que las ecuaciones de Navier-Stokes pueden desarrollar una singularidad en tiempo finito, es decir, un punto en el que la velocidad del fluido crecería sin límite dentro del modelo matemático.
Sin embargo, el anuncio no significa que el premio del Clay Mathematics Institute ya haya sido otorgado ni que la comunidad matemática haya aceptado oficialmente la demostración. Para que una solución sea considerada por el instituto, debe publicarse en un medio calificado, pasar al menos dos años desde su publicación y recibir aceptación general de la comunidad matemática.
¿Qué son las ecuaciones de Navier-Stokes?
Las ecuaciones de Navier-Stokes describen el movimiento de fluidos como el agua, el aire o la sangre. OpenAI explica que estas ecuaciones se utilizan en áreas como el diseño de aviones, la predicción del clima y el estudio del flujo sanguíneo.
El problema matemático consiste en saber si, en tres dimensiones, un fluido que inicia de manera suave puede mantenerse siempre regular o si, bajo ciertas condiciones, puede desarrollar una singularidad.
En palabras más simples: los matemáticos buscan saber si las ecuaciones siempre tienen sentido o si en algún momento pueden “romperse” al producir velocidades infinitas dentro del modelo.
¿Qué dijo OpenAI que encontró su IA?
OpenAI afirmó que su sistema produjo una prueba analítica y una formalización en Lean para mostrar que un fluido inicialmente suave puede desarrollar una singularidad en tiempo finito. La compañía sostiene que ese resultado resolvería el problema de Navier-Stokes al establecer una de las opciones contempladas en la formulación oficial del Problema del Milenio.
La empresa describió el fenómeno como un vórtice, una especie de remolino que se contrae hacia adentro y se alarga cada vez más, mientras la velocidad del fluido aumenta sin límite, pero la energía total se mantiene finita.
¿Cómo llegó OpenAI al resultado?
De acuerdo con la compañía, el trabajo fue realizado por un sistema de agentes coordinados, impulsados por un modelo interno todavía no presentado al público.
OpenAI aseguró que ese modelo es “significativamente más capaz” que GPT-6 Astra y que, desde el 1 de septiembre, la empresa lo puso a trabajar en los Problemas del Milenio y otros desafíos científicos de alto impacto.
El grupo que produjo la supuesta resolución de Navier-Stokes involucró alrededor de 10 mil agentes concurrentes, con acceso a herramientas como lectura de una versión almacenada de internet y ejecución de código. Según OpenAI, los agentes llegaron al resultado el 5 de septiembre, unas 88 horas después del inicio del experimento. La formalización y verificación en Lean tomó otras 17 horas con GPT-6 Astra.
En total, el proceso para Navier-Stokes implicó 2.7 millones de mensajes y alrededor de 130 mil millones de tokens de salida, de acuerdo con los datos publicados por OpenAI.
¿Por qué todavía no es una solución oficial?
Aunque OpenAI habla de una solución, el reconocimiento oficial no depende de la empresa. El Clay Mathematics Institute creó los siete Problemas del Milenio en el año 2000 y asignó un premio de un millón de dólares para la solución de cada uno.
Sus reglas establecen que, antes de considerar una propuesta, deben cumplirse tres condiciones: publicación en un medio calificado, al menos dos años de revisión pública y aceptación general por parte de la comunidad matemática.
Por eso, el caso de OpenAI entra ahora en una etapa clave: matemáticos especializados deberán revisar el documento, verificar si la formalización corresponde realmente al problema planteado y determinar si la demostración resiste el escrutinio académico.
La controversia por trabajos paralelos
El anuncio también generó debate por la cercanía con investigaciones de otros matemáticos.
OpenAI reconoció que inició su esfuerzo después de escuchar rumores de que dos Problemas del Milenio podrían haber sido resueltos. Más tarde, la empresa dijo que esos rumores estaban relacionados con el trabajo de Levent Alpöge, investigador de Anthropic, y Tristan Buckmaster, profesor de matemáticas en la Universidad de Nueva York, aunque aclaró que el avance de ellos correspondía al problema de Euler forzado, relacionado con dinámica de fluidos, pero distinto de Navier-Stokes. © 2026 Imagen – Excélsior. Todos los derechos reservados. El contenido de este sitio y de la edición impresa está protegido por la Ley Federal del Derecho de Autor. Prohibida la reproducción total o parcial sin autorización previa y por escrito. El material de terceros conserva sus propios derechos.¿Qué dijo OpenAI que encontró su IA?
OpenAI afirmó que su sistema produjo una prueba analítica y una formalización en Lean para mostrar que un fluido inicialmente suave puede desarrollar una singularidad en tiempo finito. La compañía sostiene que ese resultado resolvería el problema de Navier-Stokes al establecer una de las opciones contempladas en la formulación oficial del Problema del Milenio.
La empresa describió el fenómeno como un vórtice, una especie de remolino que se contrae hacia adentro y se alarga cada vez más, mientras la velocidad del fluido aumenta sin límite, pero la energía total se mantiene finita.
¿Cómo llegó OpenAI al resultado?
De acuerdo con la compañía, el trabajo fue realizado por un sistema de agentes coordinados, impulsados por un modelo interno todavía no presentado al público.
OpenAI aseguró que ese modelo es “significativamente más capaz” que GPT-6 Astra y que, desde el 1 de septiembre, la empresa lo puso a trabajar en los Problemas del Milenio y otros desafíos científicos de alto impacto.
El grupo que produjo la supuesta resolución de Navier-Stokes involucró alrededor de 10 mil agentes concurrentes, con acceso a herramientas como lectura de una versión almacenada de internet y ejecución de código. Según OpenAI, los agentes llegaron al resultado el 5 de septiembre, unas 88 horas después del inicio del experimento. La formalización y verificación en Lean tomó otras 17 horas con GPT-6 Astra.
En total, el proceso para Navier-Stokes implicó 2.7 millones de mensajes y alrededor de 130 mil millones de tokens de salida, de acuerdo con los datos publicados por OpenAI.
¿Por qué todavía no es una solución oficial?
Aunque OpenAI habla de una solución, el reconocimiento oficial no depende de la empresa. El Clay Mathematics Institute creó los siete Problemas del Milenio en el año 2000 y asignó un premio de un millón de dólares para la solución de cada uno.
Sus reglas establecen que, antes de considerar una propuesta, deben cumplirse tres condiciones: publicación en un medio calificado, al menos dos años de revisión pública y aceptación general por parte de la comunidad matemática.
Por eso, el caso de OpenAI entra ahora en una etapa clave: matemáticos especializados deberán revisar el documento, verificar si la formalización corresponde realmente al problema planteado y determinar si la demostración resiste el escrutinio académico.
La controversia por trabajos paralelos
El anuncio también generó debate por la cercanía con investigaciones de otros matemáticos.
OpenAI reconoció que inició su esfuerzo después de escuchar rumores de que dos Problemas del Milenio podrían haber sido resueltos. Más tarde, la empresa dijo que esos rumores estaban relacionados con el trabajo de Levent Alpöge, investigador de Anthropic, y Tristan Buckmaster, profesor de matemáticas en la Universidad de Nueva York, aunque aclaró que el avance de ellos correspondía al problema de Euler forzado, relacionado con dinámica de fluidos, pero distinto de Navier-Stokes.
¿Qué dijo OpenAI que encontró su IA?
OpenAI afirmó que su sistema produjo una prueba analítica y una formalización en Lean para mostrar que un fluido inicialmente suave puede desarrollar una singularidad en tiempo finito. La compañía sostiene que ese resultado resolvería el problema de Navier-Stokes al establecer una de las opciones contempladas en la formulación oficial del Problema del Milenio.
La empresa describió el fenómeno como un vórtice, una especie de remolino que se contrae hacia adentro y se alarga cada vez más, mientras la velocidad del fluido aumenta sin límite, pero la energía total se mantiene finita.
¿Cómo llegó OpenAI al resultado?
De acuerdo con la compañía, el trabajo fue realizado por un sistema de agentes coordinados, impulsados por un modelo interno todavía no presentado al público.
OpenAI aseguró que ese modelo es “significativamente más capaz” que GPT-6 Astra y que, desde el 1 de septiembre, la empresa lo puso a trabajar en los Problemas del Milenio y otros desafíos científicos de alto impacto.
El grupo que produjo la supuesta resolución de Navier-Stokes involucró alrededor de 10 mil agentes concurrentes, con acceso a herramientas como lectura de una versión almacenada de internet y ejecución de código. Según OpenAI, los agentes llegaron al resultado el 5 de septiembre, unas 88 horas después del inicio del experimento. La formalización y verificación en Lean tomó otras 17 horas con GPT-6 Astra.
En total, el proceso para Navier-Stokes implicó 2.7 millones de mensajes y alrededor de 130 mil millones de tokens de salida, de acuerdo con los datos publicados por OpenAI.
¿Por qué todavía no es una solución oficial?
Aunque OpenAI habla de una solución, el reconocimiento oficial no depende de la empresa. El Clay Mathematics Institute creó los siete Problemas del Milenio en el año 2000 y asignó un premio de un millón de dólares para la solución de cada uno.
Sus reglas establecen que, antes de considerar una propuesta, deben cumplirse tres condiciones: publicación en un medio calificado, al menos dos años de revisión pública y aceptación general por parte de la comunidad matemática.
Por eso, el caso de OpenAI entra ahora en una etapa clave: matemáticos especializados deberán revisar el documento, verificar si la formalización corresponde realmente al problema planteado y determinar si la demostración resiste el escrutinio académico.
La controversia por trabajos paralelos
El anuncio también generó debate por la cercanía con investigaciones de otros matemáticos.
OpenAI reconoció que inició su esfuerzo después de escuchar rumores de que dos Problemas del Milenio podrían haber sido resueltos. Más tarde, la empresa dijo que esos rumores estaban relacionados con el trabajo de Levent Alpöge, investigador de Anthropic, y Tristan Buckmaster, profesor de matemáticas en la Universidad de Nueva York, aunque aclaró que el avance de ellos correspondía al problema de Euler forzado, relacionado con dinámica de fluidos, pero distinto de Navier-Stokes.
Fuente:Excelsior


