A días del arranque del ciclo agrícola otoño-invierno 2026-2027, el costo de los insumos se disparó en Sinaloa.
Productores del sector privado reportan un incremento superior al 20 por ciento en fertilizantes y de 7 a 8 por ciento en diésel, mientras que la semilla también registra aumentos.
De acuerdo con la Asociación de Propietarios Rurales del Norte de Sinaloa y la AARFS en Los Mochis, el encarecimiento no se compensa con el precio de los granos, lo que deja al campo sin rentabilidad.
Según datos de FIRA Agrocostos, cultivar maíz en este ciclo costará hasta 54 mil 365 pesos por hectárea, de los cuales 13 mil 893 pesos corresponden solo a fertilización y 11 mil 331 pesos a semilla certificada. La utilidad esperada sería de apenas 4 mil 804 pesos por hectárea, si se cumplen rendimientos y precios.
En el caso del garbanzo, el rubro de fertilización pasó de 5 mil 921 a 7 mil 869 pesos por hectárea, un alza de 32.9 por ciento, lo que reduce la rentabilidad hasta en 61.4 por ciento.
Al respecto, el Secretario de Agricultura y Ganadería de Sinaloa, Ismael Bello Esquivel, reconoció que hay agua suficiente para establecer más de 800 mil hectáreas, pero el reto es el costo.
Señaló que se logró bajar el precio del amoniaco anhidro de 25 mil a entre 16 y 17 mil pesos al llegar directamente al puerto de Topolobampo, y no desde Veracruz o Lázaro Cárdenas como el año pasado.
La próxima semana se realizará el Consejo Estatal de Desarrollo Rural para definir la planeación de siembras, tomando en cuenta agua, clima y costos.
Los productores insisten en un precio piso de 6 mil 500 pesos por tonelada de maíz para poder sembrar con certeza.



