“Toda muerte nos duele y queremos que esto termine”, expresó la gobernadora interina de Sinaloa, Graciela Domínguez Nava, al lamentar el asesinato de la abogada penalista María de los Ángeles Ávila Partida, ocurrido el pasado miércoles 4 de noviembre en Mazatlán.
La mandataria sostuvo que ninguna víctima debe quedar fuera de las garantías de seguridad, independientemente de su actividad o sector social, luego del homicidio de la litigante de 48 años, quien participó en la defensa jurídica del exalcalde de Mazatlán, Luis Guillermo Benítez Torres.
Ante el hecho, aseguró que las autoridades mantienen una evaluación cotidiana de la estrategia de seguridad para identificar cómo reforzar las acciones, aunque evitó revelar detalles de los operativos y decisiones de las corporaciones.
“Queremos garantías para toda la población, independientemente de qué sector sean; toda muerte nos duele y queremos que esto termine”, manifestó.
Domínguez Nava también envió un mensaje al gremio de abogados y a la ciudadanía, al señalar que el propósito de las acciones gubernamentales es evitar que las personas continúen sometidas al miedo y la incertidumbre por la violencia.
Indicó que existe coordinación entre los gobiernos estatal, federal y municipales para atender la crisis de inseguridad, además de la participación de las Fuerzas Armadas en las labores de vigilancia.
La gobernadora agregó que recuperar la tranquilidad requiere también la colaboración de los distintos sectores sociales, por lo que su administración mantiene espacios de diálogo para sumar esfuerzos.
El asesinato de Ávila Partida se suma a los hechos violentos que mantienen bajo presión a la población sinaloense, mientras el Gobierno estatal sostiene que la estrategia de seguridad permanece en revisión permanente.



