El Sevilla levantó su séptimo título de Europa League al derrotar 4-1 en tanda de penales a la Roma, en un juego que terminó 1-1 en el tiempo reglamentario y la prórroga.
Al 35′, luego de un encuentro con mucha intensidad en mediocampo, fue que se vino el tanto de la diferencia para la escuadra italiana, en una acción en la que se alegaba falta del italiano Bryan Cristante; Mancini mandó al espacio a la joya Dybala, y éste, con maestría, definió cruzado para el 0-1.
El buen cierre del cuadro ibérico y su arranque dominante para el complemento, pronto le trajo la recompensa, pues al 55′ pudo igualar el encuentro para ponerlo otra vez a la mano.
Jesús Navas, en un recorrido por la banda izquierda, mandó un centro al área esperando el remate de algún compañero, pero antes de que pasara, Gianluca Mancini, en su afán de romper el peligro en su meta, anidó a propia puerta, para el 1-1.
Como no podía faltar en este tipo de partidos. La polémica hizo acto de presencia, el árbitro, de primera mano, había pitado falta en el área y penalti, aunque después de corroborar y ver la repetición, decidió dar marcha atrás a su decisión, en favor del Sevilla; y a la contra, sin querer ir a la revisión, no marcó una clara mano en el área del brasileño Fernando. El juego se fue a los tiempos extra, pues en la última acción de los 90 reglamentarios, el balón sólo coqueteó con la red.
En tiempo extra, Smalling estrelló el balón en el travesaño. Esa fue la única jugada de peligro en el alargue. Tras no caer ninguna anotación, todo se definió desde los once pasos.
Por el Sevilla marcaron Lucas Ocampo, Erik Lamela, Ivan Rakitic y Gonzalo Montiel, quien fue el que anotó el gol del título.
Mientras por el club italiano, anotó Bryan Cristante y los últimos 2 tiros fueron errados; uno de Gianluca Mancini y otro por parte de Roger Ibáñez.



